Existen muchas pruebas de selección de personal, pero la mayor parte de ellas pueden ser manipulables.
La escritura funciona como un test que no se puede falsear. Nuestra escritura, modulada a lo largo de los años por nuestras experiencias, es única y espontánea,
y es por ello inalterable en su esencia. Es, en definitiva, fiel reflejo de nuestra personalidad.
En países como Francia, Italia, Alemania, Suiza y Estados Unidos, las técnicas grafológicas son utilizadas desde hace años en el mundo de la empresa.
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